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Los beneficios del perdón

     Salmo 51:1-7

Introducción
Las investigaciones demuestran que la falta de perdón aumentan la presión sanguínea, bajan las defensas del organismo, fomentan la depresión, causan mucho estrés y en ciertas personas se les acumula sobrepeso. También se ha demostrado que el cáncer tiene como punto de partida por aflicciones no perdonadas.
Cada vez que reprimimos sentimientos de culpa, provoca en nosotros una pérdida de energía, fuerza, animo, etc. nos debilita.

     No es bueno sentir rencor, odio ira contra alguien que nos hizo daño o, al menos, no cumplió nuestras expectativas. El perdón nos puede libera de dolores que no necesitamos sufrirlos.

    Las personas que tienen más facilidad para perdonar recuperan el equilibrio con mayor rapidez que los individuos que todavía guardan rencor. Éste es el resultado de una investigación de la Universidad de

     Cuando no se perdona es por hay un pecado oculto, todo pecador piensa que su pecado quedará impune y así lo pensó David, pero Dios no se lo permitió. Vino el profeta Natán para declarar al rey su maldad por medio de una parábola. La del hombre con una sola oveja.
David cuando se vio descubierto de sus hechos, los reconoció y se arrepintió de su pecado, no se puso a negarlo. Negar lo que Dios sabe es el peor error que podamos cometer ya que el reconocerlo es la puerta a la bendición y el negarlo es la puerta a la maldición. El perdón trae beneficios, para la vida de las personas. Pero para que eso suceda nuestra vida debe ser sacudida en los siguientes niveles.

I. Las acciones del que busca los beneficios del perdón

1. Tener convicción de pecado. Cuando el profeta Natán señaló a David y le dijo: "Eres culpable", el rey inmediatamente aceptó su culpabilidad. No presentó ninguna excusa por su mala conducta. La convicción fue tan fuerte que pudo decir desde su interior: "He pecado."
David no huyó de la presencia de Dios, Adán y Eva se escondieron, pero David deseaba acabar de una vez por todas con esa conducta impropia que había asumido y que estaba ahogando su alma, él estaba dispuesto a enfrentarse a todas las consecuencias que le vendrían por causa de su pecado. Sabía que había agraviado el carácter santo de Dios, y estaba dispuesto a enfrentarlo aquí y no en la eternidad.

      ¿Qué es tener convicción de pecado? Es sentir en el alma una desesperación, así lo expreso David en el Salmos 40:2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;...
Es estar compungido, como sucedió con aquellos que oyeron el mensaje de Pedro,  Hechos 2:37 Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?
Es actuar como lo hizo el hijo prodigo que lo hizo con un clamor "Papá ya no soy digno de ser llamado tu hijo" (Lucas 15:19).
Con una tremenda convicción David invocó la misericordia de Dios. Salmo 34:18 Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu.

2. Debe de haber confesión de pecado. El publicano se golpeaba el pecho y decía: "Dios, sé propicio a mí, pecador" (Lucas 18:13).

 
II. La recompensa al buscar el perdón

1. Por el perdón somos limpiados. Los sentimientos de culpa son borrados y los pensamiento negativos desaparecen.

2. Por el perdón nuestra conciencia es liberada. La conciencia puede llevar a una persona a tener buenos recuerdos; pero también puede llevar a la persona a ser presa por sus propios actos negativos de su vida pasada. Los beneficios del perdón es disfrutar de una conciencia limpia, sana, toda culpabilidad desparece.
El remedio infalible de Dios para la culpa y la contaminación del pecado hoy es "la sangre de Jesucristo su Hijo" (1 Juan 1:7).
Para que la conciencia sea liberada de las obras pecaminosas de la carne hay que recurrir a "la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios" (Hebreos 9:14).

3. Por el perdón se nos abre el camino para la restauración. La restauración de nuestro cuerpo físico como también del espíritu y alma. Tito 3: 5 Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.
David reconoció sus transgresiones y confesó sus pecados. Nadie puede experimentar el perdón divino hasta que la convicción y la contrición lo conduzcan a una confesión sincera. David confesó que había venido al mundo con una naturaleza pecaminosa (versículo 5). Todos hemos sido formados en maldad y concebidos en pecado, Romanos 7:18 dice: "Yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien."

    David sabía que a Dios no le interesa solamente lo que una persona es externamente. Estaba convencido de su necesidad de ser limpio en su interior. Lo demuestra en las siguientes palabras: "Tú amas la verdad en lo íntimo" (versículo 6).

    Uno puede ser un miembro de la iglesia, un ciudadano responsable y una persona respetable, y aun ser un pecador. Dios desea ver en nosotros más que virtudes externas. El requiere una pureza interna. La pureza del corazón y la mente es muy distinta de la que supuestamente se obtiene exteriormente en algunos ritos. El exige integridad, santidad, sinceridad y fidelidad. No acepta vanas apariencias de pureza. El examina el corazón y juzga a la persona por lo que es internamente, no sólo por lo que aparenta ser.

Conclusión
David clamo a Dios diciendo: "Purifícame con hisopo, y seré limpio." El hisopo fue usado para untar la sangre del cordero pascual en los postes y dinteles de la puerta para protección de la ultima plaga (Éxodo 12:22).
Todo esto no señalaba más que la obra redentora de nuestro Salvador. Dios perdona al pecador porque Jesús pagó la deuda en el Calvario. David no fue perdonado solamente por haber confesado su pecado sino porque Dios se había manifestado a él.

 

 

 

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