La alabanza del hombre

Jeremías 9: 23-26 Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. 24 Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová. 25 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que castigaré a todo circuncidado, y a todo incircunciso; 26 a Egipto y a Judá, a Edom y a los hijos de Amón y de Moab, y a todos los arrinconados en el postrer rincón, los que moran en el desierto; porque todas las naciones son incircuncisas, y toda la casa de Israel es incircuncisa de corazón.

Introducción
El hombre siempre busca  alabarse en algo o de algo. Alabar es sentirse satisfecho. Hay alabanzas verdaderas y falsas. Se debe tener sumo cuidado con la alabanza. ¿Por qué cosas se alaba usted? “Alabarse” por algo significa jactarse de eso. ¿De qué se jactan las personas hoy en día? Algunos colocan una larga cadena de títulos detrás de sus nombres, desean que las personas se impresionen con sus logros académicos y con lo inteligentes que son. El mundo está lleno de personas que se glorían en su fuerza, hoy los deportistas profesionales están constantemente jactándose de su fortaleza física y de sus habilidades. La gente de negocios se jacta de la fuerza de su liderazgo y su capacidad empresarial.

El mundo está lleno de personas que se glorían en sus riquezas, quieren que todos sepan que son ricos, exhiben su una casa que dice “riqueza” a todo el que pasa. Así somos los seres humanos caídos: nos gloriamos en nuestra sabiduría, en nuestra fortaleza y en nuestra riqueza, y nosotros mismos podemos alabarnos, y se debe a nuestra naturaleza caída.

I.        Alabanza falsa.

Muchos aspiran a ser estrella de primera magnitud. Brillar por sus magnificas conquistas científicas. Valientes: el militarismo hoy está en auge. Hay tendencias bien marcadas de someterlo todo a la fuerza (Mat. 5:5). Ricos: el oro ha venido a ser el gran dios de muchos. Diciendo gocémonos que maña será muy tarde.

Cualquier abalanza falsa puede llegar a convertirse en fuego extraño, en alabanza profana. Profano significa mostrar con respecto al nombre de Dios significa profanar las escrituras o los estatutos de Dios. Diccionario Webster. Algunas alabanzas falsas nombras en la Biblia:

La alabanza que dio Caín con su ofrenda, en lugar de agradar a Dios lo ofendió, Dios no es un limosnero que necesite de limosnas, él es el dueño del oro y la plata. También tenemos la alabanza que dio Ananías y Safira, es similar a la que dio Caín.

II.        Alabanza verdadera

La alabanza verdadera es aquella cuando entendemos a Dios, cuando tenemos una idea clara de lo que Dios es y hace. Atenas tenía mucha ciencia y religión, pero Dios no era entendido. Conocer a Dios es tener trato, comunión con El. Juan 17: 3  Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado".  Este conocimiento y entendimiento da vida espiritual y eterna. Conocer su amor y sacrificio, para nuestra redención.
En la verdadera alabanza hallaremos en Dios muchos atributos: Hay un auxilio para el más perdido pecador. Hebreos 4:16 "Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. La verdadera alabanza reconoce que Dios hay juicios, y al hacerlo de esa manera se tiene un reconocimiento de la culpa a causa del pecado. En Cristo Jesús el justo vivirá por la fe (Rom. 1:17)

Conclusión
Ya deje de alabarse usted mismo, y reconozca su miseria o pobreza espiritual. Espero que con estas palabras se desgarre su orgullo humano, y alcance la salvación en Cristo Jesús. Recuerde que el pecador es un  pobre desheredado, pero en Cristo hay vida y vida en abundancia.


 

 

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