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Oyes y no entiendes


Marcos 4:10-12 "Cuando estuvo solo, los que estaban alrededor de él junto con los doce le preguntaban en cuanto a las parábolas. Y él les decía: "A vosotros se os ha dado el misterio del reino de Dios; pero para los que están fuera, todas las cosas están en parábolas, para que viendo vean y no perciban, y oyendo oigan y no entiendan; de modo que no se conviertan y les sea perdonado."

Introducción:
La leche de la vaca,  los oye, lo entiende ¿con que letra comienza el nombre? Con “V” pequeña, si fuera con la “B” se oyera así, “baca”. Caza ese ratón que está en tu casa. Con que letra va la primera y con que la segunda.
Hay ocasiones que lo vemos y oímos y no lo comprendemos, y eso es en un idioma terrenal, que si nos hablaran con el idioma celestial, pobre de nosotros que nunca hemos ido a una escuela celestial porque realmente no la hay aquí en la tierra no hay maestros, tendrían que venir los ángeles a fundar una escuela aquí en la tierra, pero como ellos ganan mucho, no nos alcanzaría para pagarles sus horas de trabajo terrenal, el único que les puede pagar es nuestro Dios.

     La verdad de Dios es tan inmensa que fue necesario que la comprimiera para que llegara a nuestro nivel de entendimiento, aun así hoy en este día a nivel mundial nos damos cuenta  que no a entendido lo que Cristo hizo por nosotros.

  Larousse El diccionario básico de la lengua española describe a la palabra “comprimir” como: hacer presión sobre un cuerpo de modo que ocupe menos volumen. Un objeto grande hacerlo que quepa en uno pequeño.    Hoy se habla las bolsas del espacio que comprimen a la ropa sacándole el aire y de esta forma ocupan menos espacio. Pero, Dios comprimió ningún objeto material, sino Su verdad.
Pues eso hizo Dios con Su gran verdad, la comprimió aunque muchos ya lo oyeron pero no lo entienden.
¿Cómo comprimir algo que no es material? ¿Para qué nos sirve comprimir lo espiritual? Hoy trataremos de entender esta verdad.

      En Juan 18: 37,38 se registra el momento cuando Jesús fue llevado delante de Pilato y este pregunto: ¿eres tú rey? Le Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad?

    Pilato no había asimilado la verdad, estaba fuera del alcance de su conocimiento. El ser humano tiene una mente finita y Dios es infinito. La verdad de Dios es inmensa, es demasiado grande para la mente humana. El salmista habla del tamaño de la verdad
Salmo 108: 4 Porque más grande que los cielos es tu misericordia, y hasta los cielos tu verdad”

 Lograr asimilar en nuestra mente finita el tamaño de la verdad es imposible. En una ocasión Jesús le dijo a los discípulos: Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. (Jn.16:12).

    Dios tenía que hacer algo traer esa verdad a la mente humana. Es como que usted quisiera corregir a las hormigas, y la única forma que se pueda hacer es en el nivel de ella de lo contrario no le entenderán.

Dios comprimió su verdad para que la mente finita lo logre asimilar. Jesús dijo en Juan 1:17 La gracia de Dios y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Juan 14: 6 que El es el camino, la verdad y la vida.

    La verdad es Dios, y esta verdad fue comprimida a una mínima fracción. Jesús hablándole el padre dijo: Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.  (Juan 17:17)…

    Los discípulos sintieron curiosidad y quisieron saber por qué Jesús uso parábola.   (Marcos 4:10-12). El verso 12 ha causado grandes dificultades en opinión de muchas personas, ya que dice: “para que viendo vean y no perciban, y oyendo oigan y no entiendan; de modo que no se conviertan y les sea perdonado."

    ¿Qué fue lo que quiso decir? ¿Quiso realmente decir que habló por medio de las parábolas para poder ocultar la verdad, de modo que las personas no la pudiesen entender y no pudieran ser perdonadas? Esa es la impresión que nos da a primera vista.
    La verdad es que suena como si Jesús estuviese diciendo: "no quiero que se conviertan y he ocultado esta verdad para que no puedan convertirse. Lo último que deseo es que sean perdonados".

    Jesús no dice originalmente estas palabras, sino que está citando a Isaías. Está diciendo que estas palabras de Isaías se están cumpliendo en la actualidad. Mateo tiene un pasaje paralelo que sita todo el pasaje de Isaías, pero Marcos solo la conclusión.  
Mateo 13: 14,15  “De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis”. "Porque el corazón de este pueblo se ha vuelto insensible y con los oídos han oído torpemente....."

    ¿Quién les cerró los ojos? No fue Dios, fueron ellos. ¿Y por qué cerraron los ojos?
"Para que no vean con los ojos, ni oigan con los oídos, ni entiendan con el corazón ni se conviertan y yo los sanaré."

    Aquel pueblo que había venido delante de Jesús que registran los evangelios no tenía deseos de ser sanado. Esa es la cuestión y a fin de evitar que su espíritu fuese sanado, que fuese eliminado el sufrimiento de su corazón, cosa que Jesús deseaba hacer, cerraron sus ojos y sus oídos. ¿Qué es lo que quería aquel pueblo? Lo que querían era la curación física y eso era todo lo que querían. Querían que Jesús les curase sus enfermedades y librarse de sus aflicciones, para que pudieran continuar viviendo exactamente como lo habían venido haciendo hasta entonces. Jesús sabiéndolo, les dice: "Estáis cumpliendo las palabras que dijo Isaías el profeta, en el sentido de que no estáis dispuestos a escuchar lo que tengo que deciros. Lo único que queréis es que sane vuestros cuerpos."
Eso es exactamente lo que pasa actualmente en muchas de las llamadas reuniones de "sanidades" y funciona el mismo principio. Las gentes no quieren que su espíritu sea transformado, que es el verdadero problema que es preciso resolver. Eso era lo que estaba pasando en ese caso, que ellos dejaban de prestar atención cuando Jesús comenzaba a enseñarles.

Luz fuerte
La luz de menor intensidad en un espejo da mejor visibilidad, ya que no alucina la vista.  La verdad de Dios es una luz resplandeciente que si se nos diera directamente quedáramos alucinados y sin entender nada. Es necesario que Dios la comprima. La verdad de Dios comprimida es entendible para la mente del creyente.

    Juan 1: 1, 14 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
El Evangelio de Juan nos dice que "la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros", Dios se ha reducido, por así decirlo, a la forma de hombre. Si pudiéramos ver de repente a Dios en todo su esplendor nos quedarían totalmente pulverizados. Pero la gloria de Dios, tan brillante y resplandeciente que ningún ser humano puede permanecer ante su presencia, se hallaba oculta en un hombre, en Jesús. Juan dice: "Y contemplamos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad." Los hombres no podrían haber visto nunca esa gloria de no haberse hallado oculta en la vida de Jesús.

    Entendiendo este principio, Jesús sabía que los hombres captarían mejor la verdad si se ocultase en una parábola y también los hombres lo saben. Epiteto, el Estoico, uno de los antiguos filósofos, quería enseñar a sus discípulos una verdad que todo el mundo necesita aprender, que la verdad entendida no es de ningún valor, Reunió a sus discípulos a su alrededor y les dijo lo siguiente: "¿Os habéis dado cuenta alguna vez de que las ovejas nunca devuelven la hierba que han comido a los pies del pastor para impresionarle? Las ovejas la digieren a fin de producir lana y leche." Esta es una manera muy gráfica de ilustrar esa verdad. Y así es como son las parábolas, es un medio para transmitir la verdad de modo resumido, claro y exacto, de una manera que no se nos puede olvidar. Por lo tanto, el primer principio es que el ocultar algo hace que resulte aún más visible.


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