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Por qué te deprimes

   Josue 7:1-7  Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema; porque Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó del anatema; y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel. 2 Después Josué envió hombres desde Jericó a Hai, que estaba junto a Bet-avén hacia el oriente de Bet-el; y les habló diciendo: Subid y reconoced la tierra. Y ellos subieron y reconocieron a Hai. 3 Y volviendo a Josué, le dijeron: No suba todo el pueblo, sino suban como dos mil o tres mil hombres, y tomarán a Hai; no fatigues a todo el pueblo yendo allí, porque son pocos. 4 Y subieron allá del pueblo como tres mil hombres, los cuales huyeron delante de los de Hai. 5 Y los de Hai mataron de ellos a unos treinta y seis hombres, y los siguieron desde la puerta hasta Sebarim, y los derrotaron en la bajada; por lo cual el corazón del pueblo desfalleció y vino a ser como agua. 6 Entonces Josué rompió sus vestidos, y se postró en tierra sobre su rostro delante del arca de Jehová hasta caer la tarde, él y los ancianos de Israel; y echaron polvo sobre sus cabezas. 7 Y Josué dijo: ¡Ah, Señor Jehová! ¿Por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos en las manos de los amorreos, para que nos destruyan? ¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán!

Introducción
Las victorias son bonitas, pero siempre hay que tener cuidado, después de una se corre el riesgo de una derrota y esa puede desmoralizar en un descenso que caemos mas abajo de donde estábamos antes de la victoria, aunque la derrota no sea tan grande, pero es que el peligro está en que nos acostumbramos a las victorias y cuando llegan las derrotas nos las sabemos asimilar y por lo tanto nos deprimen. Hay que aprender a saber ganar como también saber perder, ambas son importantes en la vida.
En estos mensajes pasados e presentado a un Israel que va de victoria en victoria, de gloria en gloria, ha ido desde derrotar a los reyes amorreos, cruzar el rio Jordán en seco y derribar los muros de Jericó de una forma milagrosa y conquistar su ciudad, como podemos ver todo está a favor de Israel nunca se esperaría una derrota, es mas hasta en la palabras de este capítulo 7de este libro de  Josué nos damos cuenta de esa confianza en la victoria: Josué 7: 3 Y volviendo a Josué, le dijeron: No suba todo el pueblo, sino suban como dos mil o tres mil hombres, y tomarán a Hai; no fatigues a todo el pueblo yendo allí, porque son pocos. Pero después nos damos cuenta que fueron derrotados cuando quisieron conquistar a la ciudad de Hai, fueron muertos como 36 soldados de Israel.
En el veros 5 dice la Biblia que el corazón del pueblo desfalleció y vino a ser como agua. Eso quiere decir que su moral fue desfallecida o derretida como el agua.
Como familias cristianas damos gracias a nuestro Dios por todas las victorias que nuestro Dios nos ha dado, a pesar de la crisis financiera en el mundo, usted ha tenido un trabajo y ha podido traer alimento a su casa, gracias a Dios por las grandes victorias que nuestro Dios no ha dado en este tiempo. Pero eso no es para quedarnos confiado es cuando más alerta debemos estar porque siempre corremos el riesgo de ser derrotados y una derrota en este nivel puede hacernos más daños de lo que nos podamos imaginar.
El error más grave es llegar a pensar que uno lo puede y lo sabe todo, ese es el principio de una derrota que lo llevará a quedar deprimido

     En el versículo 7 Josué se quejó ante Dios. Las personas que murieron fueron como 36,  no fueron  1000 ni fueron aniquilan a todos los que subieron a pelear, como salía suceder en las guerras antiguas.
¿Cuánta gente había con el pueblo de Hai? Probablemente era un pueblo que su población total era de unos cuantos miles quizás no superaban los 11 mil. Israel bien pudo haber dicho mataron a 36 de los nuestros vamos y subamos otra vez con medio millón de nuestros soldados y aniquilémoslos a todos por lo que hicieron. Pero al contrario el pueblo esta desanimado, esta frustrado, está deprimido, porque todo lo alcanzado se les ha vuelto como el agua que se esfuma.

  1. La causa por la que alguien se deprime

    Después de una gran celebración nuestro ánimo se siente por las nubes tomamos en serio  las palabras que dijo Pablo en: Efesios 2:6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,
Pero lo triste es que después de una celebración de ese calibre, algo sucede en el trayecto a nuestra casa, algo se rompe, llega algo inesperado, se le poncho la llanta de su carro, su mascota se enfermo, un problema familiar, con su hijos, con usted mismo, con su vecino, le anuncian que andan en busca de usted pero no para cosas buenas. Usted fue atacado de donde menos pensaba, ante todos esos ataques tendemos a deprimirnos. Y todo por causa de algo inesperado que apareció.

     Cuando usted se deprime es llevado a dejar de leer la biblia, deja de orar, congregarse, deja de hacer los principios más importantes que tiene el cristianismo. En vez de decir: No me deprimiré, se que perdí mi trabajo, pero por eso no me voy a volver un delincuente.

La táctica de Satanás es: No lo puedo echar para fuera con el alcoholismo o las drogas, solo lo voy a procurar deprimirle, esa es el arma más poderosa que el diablo tiene, llevarle a usted a dejarlo deprimido.
Muchos cristianos dejan de ir a la iglesia no por el adulterio o por un pecado fuerte si no porque simplemente de repente se deprimen y muchas veces es por algo tan simple como es un saludo, se van empurrados de la iglesia diciendo que ya no vuelven más, y hasta por una simple tontería se deprimen y ya no quieren más de Dios.

    Elías no había pecado, pero después de una gran victoria como fue la que Dios le dio en el Monte Carmelo, al siguiente día estaba deprimido debajo de un enebro solo porque sabía que Jezabel lo buscaba para matarlo
     1 Reyes 19:4 Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.

  1. Las reacciones de un deprimido.

    Hay ciertas cosas que pudiéramos decir son una alarma de desanimo, una de ellas es que uno deja de leer la biblia, antes la leía, la saboreaba y se la comía, pero de repente se desanima y deja de leer la biblia, de orar, ayunar, y de ir a la iglesia.

Josué ante su ejército deprimido su reacción fue quejarse ante Dios. Eso es exactamente lo que hacemos cuando nos deprimimos, tendemos solo a quejarnos, vamos y nos quejamos, con el pastor o con un líder, con un hermano. Es ahí donde aparece el ¿Por qué? Eso es lo que hizo Josué ¿Por qué nos trajiste al otro lado del Jordán? Y luego se da la respuesta el mismo, ya sé por qué, para matarnos nos pasaste al otro lado del Jordán para entregarnos en las manos de los cananeos.
Usted se dice para usted mismo: ¿Por qué la hermana no me saluda? ¡A! ya se, ella no me quiere ver en la iglesia.

    Los sicólogos nos dicen: sigue tu corazón que te vas a casar, sigue tu corazón que vas a comprar un carro, sigue tu corazón y tendrás una buena relación. Yo diría no debemos de hacer caso a nuestra corazonada, debemos de cerciorarnos si es la voluntad de Dios antes de tomar una decisión, pedirle al Señor que nos de paz para tomar esa decisión y no fracasar o quedar deprimido.

Josué le decía a Dios: Mejor nos hubieras quejado del otro lado del Jordán. Precisamente el diablo quiere que lleguemos a esa misma conclusión.

La condición de un deprimido es: ¡Mejor ni hubiera conocido a este hermano! ¡Mejor nunca hubiera conocido esta iglesia! Es como decirle a Dios: ¡Para que me salvaste! Mira como estoy, estuviera mejor en el mundo, bailando en la discoteca.
La depresión nos hace pensar tantas cosas, el diablo nos mete idea tras idea, y después esta familia está peor de cómo antes estaba, cuando nosotros podemos tener la bendición de ser totalmente felices, Dios nos ha salvado de ir al infierno, y un día en el cielo vamos a decir Señor no me daba cuenta de lo importante y lo tremendo de estar en este lugar, en la tierra no estaba muy bien, pero no puedo creer que voy a pasar la eternidad en tu presencia.

  1. ¿Qué debo de hacer cuando estoy deprimido?

      La respuesta Dios nos las da en el versículo 10. Y Jehová dijo a Josué: Levántate; ¿por qué te postras así sobre tu rostro?

     Le dice levántate. Una de las primeras cosas que debemos hacer cuando nos encontremos deprimidos es: levantarnos del lugar donde estamos.

     El diablo nos dirá: Mira todo lo que estás perdiendo por solo el hecho de ser cristiano, deberías de ser feliz, mira tu vecino no va a la iglesia y vive mejor que tu, mira como ríe, y tiene más cosas que tu y todo eso te sucede porque estas en la iglesia de ese tu Cristo que dices, pero El no hace nada por ti.

  Precisamente eso le dijo al Hijo de Dios en las tentaciones que están registradas en el capítulo 4 de Lucas. Era como decirle: Para que estas sufriendo yo tengo mejores cosas que tu Dios.

   No le haga casa a las mentiras de Satanás solo procura dejarlo deprimido y hundido en una depresión.
Lo que tenemos que hacer es: Reconocer nuestro pecado aquello que me deprimió, debe de haber una razón por lo tanto hay que encontrarla para corregir esa area y ser sanos del veneno mortal de la serpiente antigua como es llegar a quedar deprimido.

      Que le dijo Dios a Josué: Levántate, santifica al pueblo, y di: Santificaos para mañana; porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros. (Josué 7: 13).

 

Conclusión
Es necesario levantarnos y reconocer nuestro pecado y después santificarnos como lo mando hacer Josué para salir de todos aquellos momentos que nos sentimos deprimidos.
Hay que levantarnos a pedir perdón a Dios, Si queremos tener un hogar fuerte, en vez de estar todo deprimidos, caprichudos o apachurrado, hay que levantarnos de esa depresión, podemos tener hogares fuertes si ponemos toda nuestra confianza en Dios.


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