El nacimiento de Jesús
Los primero días en Galilea
No permitas ser despojado
El trigo zarandeado

Lección # 1 Base bíblica
Lucas 1: 26-38


El nacimiento de Jesús.

Introducción
En este pasaje se nos menciona acerca de la encarnación y concepción de nuestro Salvador.  El mismo ángel Gabriel que había sido enviado a Zacarías para anunciarle los propósitos de Dios concerniente al hijo de él, es enviado también a María, ya que ambos hechos estaban conectados en la misma gloriosa obra de la redención.
Encontramos el saludo del ángel a maría en Lucas 1: 28, 29, este saludo tenía por objetivo levantar el ánimo de María. El Señor está contigo. Era como decirle: Esta contigo para bendecirte, para distinguirte, para fortalecerte. Es de nota que María no se turbo por la presencia del ángel, sino por las palabras del ángel, concerniente de que no merecía el honor que le tributaba.  Por eso,  considera o reflexiona en el significado de ese saludo, como también del mensaje del ángel.

 

I.  Cualidades del vaso que fue usado para el nacimiento de Jesús

    Su nombre era María, el mismo nombre de la hermana de Moisés y Aarón, y significa, “exaltada.” Era del linaje real, descendiente de David (Lucas 3: 23). Era virgen, pero desposada, o sea comprometida en matrimonio, con José, de la casa de David (Luc. 1: 27).  Vivia en una ciudad de Galilea, llamada Nazaret (Luc. 1: 26). Esta era una región de poca reputación en cuanto a religión y conocimiento de las Escrituras, se llamaba “Galilea de los gentiles,” quizás porque estaba cerca del pueblo gentil o de las costumbres del pueblo gentil. (Is. 9: 1; Mat. 4: 15). Pero aun así Dios la escogió como el vaso que sería usado para la llegada del Mesías acá a la tierra.
De igual manera usted ha sido escogido aunque no es descendiente de una familia a una gran trayectoria cristiano, es posible que sea uno de los primeros, pero que Dios tiene la intención de usarle como un vaso útil en sus manos.

 

 II.  La forma del nacimiento de Jesús

      ¿Cómo será esto pregunto María? Puesto que no conozco varón (Lucas 1: 34). Ella sabía que el Mesías nacería de una virgen (Is. 7: 14);  si ella ha de ser su madre desea saber cómo ha de ser eso, que tiene que hacer ella, ya que por el momento, no mantiene relaciones sexuales con ningún hombre. No duda sobre el hecho como había hecho Zacarías, sino que solo inquiere en cuanto al modo, deseando una información más clara.
El ángel respondió su incógnita (Luc. 1: 35). Concebirás por el poder del Altísimo, ya que el Espíritu Santo vendrá sobre ella para llevar a cabo la obra de la encarnación  del Hijo de Dios. La idea de cubrir con su sombra parece tomada de la presencia de Dios en la nube de la “shekinah”
No tiene, pues, que preocuparse acerca del modo, sino esperar receptivamente a que el Espíritu de Dios haga su obra en el interior de ella, en el secreto lugar donde somos formados. (Sal. 139: 13-16). Aclarando: Concebiría, pero sin sentir ningún placer carnal por que será obra del Espíritu de Dios.
Si la formación de cualquier ser humano es un misterio,  que diremos del grandioso misterio de la formación del embrión del Mesías encarnado en el vientre de María donde estaba corporalmente toda la plenitud de la deidad (Col 2: 9).

Conclusión
Es fácil hablar que María que fue bienaventurada, pero haber estado en los zapatos de ella es diferente porque tuvo que renunciar a lo que una joven anhela pasar y que es una sola vez en la vida como es la boda, pero ella corrió el riesgo que José la dejara y lo peor de todo ser apedreada por una falsa acusada de adulterio.
Nosotros también podemos tener esa misma bienaventuranza en nuestra vida, permitiendo que Jesús nazca en nuestro corazón, pero hay que disponerse a renunciar lo que renuncio María, ella dijo:  “He aquí la esclava del Señor”.  Como diciendo:  Señor, estoy completamente a tu servicio.  “hágase conmigo conforme a tu palabra,”  lo puede decir usted también.