Para Nínive o para Tarsis
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Para Nínive o para Tarsis

Jonás 1: 1 – 3 Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo: 2 Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.   3 Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová.

Introducción
Jonás era un buen candidato para ir a Nínive, tenía experiencia como profeta, era reconocido entre su pueblo que Dios se comunicaba con él. Jonás fue comisionado para ir a Nínive. Esta comisión creo conflicto en su vida, lo hizo que se encontrara en una encrucijada, como cuando a alguien le ofrecen dos trabajos al mismo tiempo no sabe cual tomar; si este o el otro. Jonás se vio entre Nínive y Tarsis y por eso e titulado esta enseñanza: Para Nínive o para Tarsis.


I.  Entre Nínive y Tarsis hay dilemas

Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella. Esto tuvo que haber sorprendido a Jonás y deseo no haber tenido oídos para no escuchar a Dios. Esta misión exigía un arduo trabajo, y con el peligro recibir la muerte ya que era la capital del poderoso imperio Asirio, el constante y acérrimo enemigo de Israel. Jonás temía que Nínive se arrepintiera y Dios perdonara a la ciudad. El entonces sería considerado un profeta falso. Además, si Nínive se arrepentía Dios los perdonaba, y volverían a ser fuertes enemigos de su nación porque pronto se olvidarían del perdón de Dios.

El dilema se volvió tan grave para él que espero poder eludirlo escapando de su tierra y de los lugares donde había recibido el llamado. De modo que se levanto para huir de la presencia de Dios (Jon. 1: 3). Decidió ir lo mas lejos que pudiera en dirección opuesta a la de Nínive, y la ciudad fue Tarsis. Desde nuestro punto de perspectiva es fácil ciertamente censurar a Jonás, seguramente decimos, de un hombre de su posición y experiencia hubiéramos esperado mucho mejor proceder. Pero tal vez lo entendamos mejor cuando analizamos a Pedro quien tuvo una situación muy similar. Pedro había predicado en Jerusalén con tanto poder que multitud de sus compatriotas judíos habían creído en Cristo. Sin embargo, cuando durante un periodo especialmente intimo con Dios en oración, se opuso tenazmente a Dios (Hechos 10: 12 – 15)
Jonás, es enviado a Nínive, no solamente para el bien de Nínive, sino también para avergonzar a Israel, por el hecho de que siendo Nínive una ciudad pagana, se arrepintió a la primera predicación de un solo profeta extranjero, mientras que el pueblo de Dios no se arrepentía, aun cuando se le predicaba por medio de muchos profetas nacionales.


II.  Entre Nínive y Tarsis está la voluntad de Dios o la nuestra

Nínive significa “La residencia de Ninus”, eso es, de Ninrod (Gen. 10: 11). Tarsis, estaba camino a lo que hoy conocemos como España, esa ciudad estaba en el más lejano oeste, era la mayor distancia conocida en aquella época. Jonás pensaba entre sí ¿Qué hago? Tengo a Nínive por un lado y tengo a Tarsis por el otro. El camino a Nínive es el camino de la voluntad de Dios. El barco de Tarsis es el camino de nuestra propia voluntad. Los cristianos de hoy en día quieren hacer su propia voluntad y no la de Dios. Usted está caminando por el camino de Dios o por su propio camino. Proverbios 14: 12 Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte. Estamos bajo la voluntad de Dios o en nuestros propios caprichos. Hay muchos cristianos que van para Tarsis religiosamente. Cantan y oran mientras van por su propio camino, y directamente en contra del camino de Dios.

Conclusión
El nombre Jonás en el hebreo, significa “paloma”.  Génesis 8: 8, 9 “Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra.    9 Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie,…” La paloma buscó en vano donde reposar después de volar desde el arca. Así Jonás después de haber sido comisionado no hayo donde parar firme sus pensamientos.  Su dilema era tan grande que en lugar de agarrar camino para Nínive lo agarró para Tarsis. El camino de la desobediencia siempre es más caro. Servir a Dios puede costarnos mucho, pero no olvidemos que el no servirle puede costarnos más del triple del precio, y el ejemplo lo tenemos en Jonás, pago su boleto para ir a Tarsis y al final termino en Nínive oliendo a pescado.