Mas clases del libro de Sofonías
La mano protectora de Dios
La llegada del día del Señor
Dios dará la retribución
Es por tu voluntad que te condenas
El canto en el cristiano

Clase #1 La mano protectora de Dios

     Sofonías 1: 1-4 Palabra de Jehová que vino a Sofonías hijo de Cusi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en días de Josías hijo de Amón, rey de Judá. 2 Destruiré por completo todas las cosas de sobre la faz de la tierra, dice Jehová.  3 Destruiré los hombres y las bestias; destruiré las aves del cielo y los peces del mar, y cortaré a los impíos; y raeré a los hombres de sobre la faz de la tierra, dice Jehová.  4 Extenderé mi mano sobre Judá, y sobre todos los habitantes de Jerusalén, y exterminaré de este lugar los restos de Baal, y el nombre de los ministros idólatras con sus sacerdotes;

Introducción
La profecía de Sofonías definitivamente tiene un doble aspecto de cumplimiento. Estaba el cumplimiento que iba a tener lugar bajo la destrucción que realizaría  el imperio de Babilonia ya con su rey Nabucodonosor, pero también esta profecía mira hacia el final de los tiempos. Sofonías profetiza lo que sucederá en los tiempos de la gran tribulaciónSofonías 1:3 Destruiré los hombres y las bestias; destruiré las aves del cielo y los peces del mar, y cortaré a los impíos; y raeré a los hombres de sobre la faz de la tierra, dice Jehová. 
Esas son palabra que también sucederá para el tiempo de la gran tribulación.  Pero en medio de esos juicios hay unas palabras de fortaleza de protección las cuales dicen: “Extenderé mi mano sobre Judá” (Sof. 1: 4) esa mano no es para destruir sino para cuidar, proteger, ayudar. Juan 10:29
Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

  1. La mano de Dios no solo es para juicio sino también para cuida

     Al leer el verso tres puede que lleguemos a pensar que Dios derrama con sus manos solo juicios ya que se incluye la destrucción del ser humano como las bestias y las aves, pero Dios no solamente derrama sus juicios con su mano, también con su mano demuestra su amos.
La mano de Dios en el día del diluvio fue para juicio como para protección. Las lluvias producidas por la mano de Dios fueron las que ahogaron a todos los incrédulos, pero observamos que Dios se ocupó en pensar hacer algo bueno también con su mano, se nos muestra el gran amor de Dios no solo para los seres humanos sino también se incluyen los animales, ya que mando a Noé y su familia sobrevivientes al diluvio que les preparara un lugar para ellos en el arca. 
Jesús enfatizó el amor que Dios siente no solo por los seres humanos también incluye a los animales, lo podemos comprobar con las palabras que dijo en: Lucas 12: 6 “¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios”.

 

 

  1. La  mano de Dios es sanadora

     Al pensar en la mano de Dios podemos llegar a conclusión en una mano fuerte que solo produce energía, fuerza, golpes, etc., pero la realidad es que también Dios tiene una mano suave capas para cuidar o sobar a sus hijos con amor.
Marcos 1:30-32 Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella.  31 Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía. Esa fue una gran expresión de amor hacia la enferma, era como darle fortaleza y confianza para levantarse del lecho donde se encontraba enferma.
Marcos 1: 40-42 Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.  41 Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio.42 Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio. Jesús pudo haber dicho solo la palabra, pero él le toco, lo hizo por la siguiente razón. Un leproso era una persona inmunda condenada a la muerte, por lo tanto ya nadie le demostraba amor ni sus familiares por temor a contagiarse no podían darle un abrazo, pero Jesús le toco. Ese acto fue como pasarle la mano por el cuerpo y decirle: Todos ya no están contigo, pero no te preocupes mi mano te protege yo estoy contigo.

Conclusión
Dios con su mano derrama sus juicios, pero también con su mano tiene el poder para acariciarnos, nos abraza como un buen padre, porque ese el buen padre, no solo el que castiga sino que también da amor y abraza a sus hijos con cariño y ternura, como la leona con sus garras hiere a la presa pero con ella también acaricia a sus cachorros.

Copyright © Salvados para Servir, Neftalí F